COMENTARIOS A UNA FRASE Y CONTINUACIÓN DEL EJERCICIO

by Silvia Bardelás on August 17, 2009

Cangrejo ermitaño. copyright: Frank Greenaway and Dorling Kindersley

Cangrejo ermitaño. copyright: Frank Greenaway and Dorling Kindersley

En las frases de las que hablamos, el ritmo suele ser lo único que tenemos para empezar. El ritmo y la evocación de alguna sensación. Para que una frase funcione como comienzo de un texto tiene que ser en sí misma literaria, es decir, mostrar algo, pero nunca ser ficticia y por ficticia entiendo falsa. Las palabras que un escritor tiene que usar son las palabras que se adecuan a lo que tiene que contar, no las que lo sobrepasan o se quedan cortas. Para empezar a escribir, lo importante es practicar la técnica de contar con las palabras más imprescindibles. Los adjetivos altisonantes, lejos de dar intensidad a un texto, lo debilitan.

En realidad, si cogemos cualquier frase de un buen poema, podemos tener un texto narrativo si sabemos escuchar y continuar con esa voz, porque en sí mismas contienen un mundo. Abro al tun tun un libro de Walt Whitman y tengo: Listen! I´ll be honest with you. (¡Escuchad! Seré franco con vosotros.) Es la voz de un narrador increíble.

Como ejemplo, he cogido una frase donde me ha parecido ver un personaje al que le pasa algo con el mundo por la distancia que se pone, ¿es normal pasar el verano a propósito en el piso once?, y el desinterés con que lo vive, le tira servilletas.
He seguido un poco, pero propongo continuar esa frase para esta semana y seguir con el desbarre.

Desde el piso once de la casa donde paso las vacaciones de verano, al terminar de cenar tiramos las servilletas de papel al aire, sólo para verlas volar. Entonces es cuando pienso en todas aquellas noches de mesa puesta horas antes de que los mayores se sentaran para hablar. Así lo veía yo, que cenaba en la cocina y miraba por la ventana la mesa bajo el árbol. Todavía era de día, pero mi madre, detrás de mí me empujaba sólo con la mirada hasta la ducha. Después estaba así, duchada y sola ante el plato. Ellos decían que necesitaban estar sin mí para hablar de cosas de mayores y todas las cosas de mayores que luego ví, o de las que hablé, no han satisfecho aquella curiosidad que sentía en la mesa de la cocina. Por eso me gusta ver las servilletas al aire, bajando lentas y perdidas.

FRASE A SEGUIR: Desde el piso once de la casa donde paso las vacaciones de verano, al terminar de cenar, tiramos las servilletas de papel al aire, sólo para verlas volar.

LA FOTO: me encanta ver esta imagen del cangrejo descansando. Parece como si viviera sin necesidad. Total, cuando descanse, va a ser perfecto. Jesús Olmo ha enviado esta imagen y me parece que da para escribir un texto.

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1 Paula August 18, 2009 at 00:58

…Nos ponemos de puntillas y vemos cómo a veces se enredan en terrazas más bajas e, impulsadas por un nuevo golpe de viento remontan el vuelo y parece que fueran a subir de nuevo al lugar de donde han partido, o incluso más alto.
Las rejas de la terraza están oxidadas de tantos inviernos junto al mar. Nos columpiamos sobre ellas como al borde de un precipicio para no perdernos ni un sólo segundo el recorrido de los papeles por el aire. Luego nos sentamos muy juntos cogidos de la mano disfrutando el instante, conscientes de que es sólo un momento y que después se ha ido.

2 JakSparrow August 18, 2009 at 16:41

Algo que siempre me llamó la atención al verlas volar desordenada y caprichosamente, fué la arbitrariedad del movimento de cada una.

Por qué algunas obedecían a los alegres vaivenes del viento que las impulsaba a su antojo, y otras, parecían revelarse contra ése divertido y cómodo destino, adoptando trayectorias propias, y no sujetas a los designios caprichosos del medio.

Curiosamente, su vuelo terminaba antes, era mas directo, menos divertido, mas previsible……..pero era su propio vuelo, era la trayectoria que ellas mismas habían determinado, y por tanto, mantenían el control en su efímera trayectoria vital.

Siempre me pregunté con cual de ellas me sentía mas identificado, y la respuesta variaba dependiendo del dia en que lo hiciera. Pero observé, que los dias de ese verano en que me sentia mas abatido, buscaba la determinación de las que dictaban su propio destino, y eso me ayudó.

Espero que ese criterio me ayude, durante…………..siempre

3 editando August 19, 2009 at 12:56

Jack fíjate como mejora tu texto si le quitas cosas:

Algo que siempre me llamó la atención al verlas volar fué la arbitrariedad del movimento de cada una.

Por qué algunas obedecían a los vaivenes del viento que las impulsaba, y otras, parecían revelarse.

Siempre me pregunté con cual de ellas me sentía mas identificado.

4 JakSparrow August 19, 2009 at 19:52

Bueno, editando,

Soy receptivo a las criticas constructivas, pero decir de una manera tan contundente que el texto mejora con tus aportaciones, creo que es algo excesivo.

Has sintetizado el texto, sí, pero la idea la has cercenado casi totalmente.

No obstante, gracias por tus observaciones, y siempre hay que tener en cuenta, que hay mucha diversidad de gustos y criterios, y eso hace de la literatura algo tan universal.

Un cordial saludo.

5 FERNANDA November 7, 2009 at 03:24

Desde el piso once de la casa donde paso las vacaciones de verano, al terminar de cenar, tiramos las servilletas de papel al aire, sólo para verlas volar.
imaginamos poder volar con esa inercia con ese sentido abstracto del destino, disfrutar tan solo de cada subida y bajada, sentir cada sensacion, cada ràfaga de viento como si alli mismo fueramos a quedar estacionados…

seguir volando sin la preocupacion de si caeremos , si seguiremos, solo deslizarnos por el aire, sin miedo de separarnos de la compañera servilleta simplemente siguiendo mi sentidos dejando que guien mi camino lo mas lejos posible de la partida. ya no volveremos mas, solo nuevos horizontes… y de repente escuchamos -a la cama ya mismo y dije que no ma servilletas para abajo!!-

quiero aprender a escribir, me gustan estos ejercicos, me servirian las criticas constructivas, gracias

6 Silvia Bardelás November 7, 2009 at 12:42

Me parece que has hecho una lectura muy buena del viaje de las servilletas, el deseo de no volver al punto de partida, de llegar lo más lejos posible. También está muy bien la voz que los devuelve al punto de partida. Si pudieran irse, y ese irse creo que tiene que ver con la libertad, no tirarían servilletas al aire.
Para continuar un texto, lo difícil es encontrar un sentido.

7 Corrosivo November 7, 2009 at 22:11

Es sorprendente, Fernanda, como el viento va arremolinando, amontonando podríamos decir, a los más diversos objetos en una pila, y como va haciendo encontrarse a la genta más singular en estas páginas en la que hace algún tiempo, nos escribían esto:

3 María August 11, 2009 at 22:03
Desde el piso once de la casa donde paso las vacaciones de verano, al terminar de cenar tiramos las servilletas de papel al aire, sólo para verlas volar.

Deberías hablar con María porque algo me dice que sois almas gemelas, que tenéis la capacidad de decir las mismas cosas de las mismas servilletas, además de que pasáis las vacaciones juntas… no esperes críticas constructivas , porque no te serviran; busca el amor, busca a tus compañeras de vacaciones de verano y encontrarás el calor que necesitas.

8 fernanda November 10, 2009 at 04:43

bueno , muchas gracias por comentar…
la verdad cuando hablo de criticas constructivas me refiero mas que nada a esto, solo escuchar decir algo sobre lo que escribì ya que queria saber si alguien lo lee, saber si es recibido , tal vez esta jugando unpoco la inseguridad, ego, no se la necesidad de saber que estan del otro lado..,
pero bueno igual gracias por esa recomendaciòn y espero seguir dejandome llevar por esas servilletas.
corrosivo gracias por tu recomendacion y me gustaria saber donde puedo encontrar a mi compañera de verano, maria .. te lo agradecerè..
cuando escucho la voz de algun mayor decir dejen de tirar servilletas para abajo me refiero mas que nada a esa voz que nos lleva a la realidad de otros, no esta en mi realidad irme a dormir , solo quiero imaginar ser una servilleta pero su realidad es llevarme a la cama, y a veces o casi siempre uno se debe acoplar a eso, uuhh eso me pasa mucho en casa es decir, a veces es dificil vivir con otras personas y poder volar como una servilleta..jeje
pero asi es nuestro mundo ..mmm

mucho amor..

9 Efeeme November 10, 2009 at 17:18

Escribir para ser leído nada tiene que ver con la inseguridad o el ego, que son términos antitéticos, y mientras uno sugiere la falta de seguridad, el otro proclama el exceso de autoestima.
No hay nadie al otro lado que pueda entenderte, Fernanda, porque al otro lado nadie sabe leer y si supiesen, no hablan tu idioma… busca lectores en tu lado, en ellectorperdido creo yo que todos estamos en el mismo lado de la barricada, en esta batalla permanente entre lo importante y lo vano, porque también en el mundo de la literatura existen esos dos bandos.
Alguien sugirió a Agustín de Hipona, cuando ansioso buscaba la verdad, que buscase dentro de su corazón, así tus otros yoes los debes buscar dentro de tí, a la María veraniega y a la verdad; a la seguridad y a la generosidad con que iluminas estas páginas con tus letras; a tu literatura y a los textos de otros que van haciendo grande esta web.
Me parece casi mágico que hayas revivido, como con un beso de príncipe enamorado, estas páginas dormidas desde el mes de agosto. Gracias, amiga.

10 Corrosivo November 11, 2009 at 22:21

Las palabras que dices, Fernanda, están en el aire como las servilletas que el aire bambolea, ya para siempre y aunque nunca nadie te diga nada de ellas, ahí permanecerán todos los días que queden de vida.
Pero si sigues sin intención de ir a dormir cuando son (al menos en mi horario de aquí) “las tantas” de la madrugada es que tienes un espíritu libre de imposiciones horarias; la convivencia que te hace difícil vivir con otras personas, te permite la posibilidad de compartir tus sueños, tus deseos, tus apetencias y tus necesidades… y eso, en los tiempos que corren, es mucho compartir.
Vivir y volar… ese es el eneludible destino.

11 fernanda November 13, 2009 at 03:37

còmo es eso de buscar dentro de mi.. es un poco dificil en mi situacion, me siento con muchas paredes, mucho limite, estoy en una rehabilitaciòn por una vida insana, pero me cuesta separar cosas de otras, mucha confusiòn donde nno tengo espacio para confundirme.. tengo muchas voces que me estan diciendo còmo debo hacer las cosas , pareciera que debo hacer caso ahora.. no lo se, todos los que me rodean estan de acuerdo, pero parece que yo no tanto, espero terminar rapido y poder de jar volar mi espiritu, en estas paginas senti eso, senti gente volando, gente sin nombre, sin equipajes..senti voces del otro lado, del lado que tengo tan lejos ahora , de nuestro lado..

gracias a ustedes

12 Rosario November 13, 2009 at 12:19

Fernanda, creo que no hay prisa en esto de buscarse dentro, lo que haya va a estar ahí siempre. Cuidarse físicamente ya es un paso. Y mientras leer y encontrar sentidos de otros está muy bien.

13 Efeeme November 13, 2009 at 12:47

Paredes y límites. Eso es lo que sientes, porque eso es lo que hay. Eso es lo que tenemos todos, paredes y límites porque nuestro cuerpo nos impide hacer eso que queremos, porque entre él y nuestro espíritu se establece una lucha para que cada uno consiga su espacio.

En los primeros años de nuestra era, un autor anónimo escribió una carta a un insigne ciudadano de la Roma imperial en la que habla, precisamente de esta lucha, se refiere a un grupo de una secta derivada del judaísmo: “… Se hallan en la carne, y, con todo, no viven según la carne. Su existencia es en la tierra, pero su ciudadanía es en el cielo. Obedecen las leyes establecidas, y sobrepasan las leyes en sus propias vidas. Aman a todos los hombres, y son perseguidos por todos. No se hace caso de ellos, y, pese a todo, se les condena. Se les da muerte, y aun así están revestidos de vida. Piden limosna, y, con todo, hacen ricos a muchos. Se les deshonra, y, pese a todo, son glorificados en su deshonor. Se habla mal de ellos, y aún así son reivindicados. Son escarnecidos, y ellos bendicen; son insultados, y ellos respetan. Al hacer lo bueno son castigados como malhechores; siendo castigados se regocijan, como si con ello se les reavivara…”

En esa dualidad te sientes, y es algo maravilloso. Las voces del otro lado, son en tu lado, y a pesar de las paredes y las limitaciones tu espíritu es libre. Esa es la grandeza de quien, humildemente reconoce el castigo al que ha sometido a su cuerpo, pero a quien, por ello mismo, le han crecido alas con las que ahora puede volar.

14 fernanda November 14, 2009 at 05:52

esa dualidad, esta todo el tiempo presente, de un tiempo para aca mas aun… me salva, estoy segura de eso, me salva buscar la quinta pata..
ahora, no dejo de creer y creo del todo, quieren que me crea lo que dicen los psicòlogos, es una lucha dura la familia y los psicòlogos, creo que hay que tomar lo que se quiera, y lo que no, ni que quiera…,
mi miedo con todo esto es que aplasten mi espiritu, la familia y la psicologia, siento que me aplasta, pero se supone que me cura al mismo tiempo, puede que si, de hecho si, pero a veces surge ese miedo de quedar como ellos…
el tiempo y yo lo diremos..

los fantasmas que suieren suprimir.. son necesarios para hacer teatro? qué creen?

15 Efeeme November 16, 2009 at 13:47

Lo que te salva, Fernanda querida, es la búsqueda.
Porque la busqueda es la libertad, tan necesaria, en cualquier época, situación y circunstancia; en la adolescencia, la juventud, la madurez o la vejez; a cualquier hora de la mañana, la tarde o la noche. Porque no es una sensación es un ansia inaplastable, porque está en lo más profundo del alma…
Una cosa distinta es como la vivimos o como la sufrimos; como la familia que nos cura y nos aplasta a la vez, por eso nuestro cayado, que ha veces no nos hace fácil el camino, que no nos consuela, si hace que siga mudo a nuestro lado en esta tormentosa ruta que es la vida.

16 joaquimate June 20, 2016 at 19:42

Desde el piso once de la casa donde paso las vacaciones de verano, al terminar de cenar, tiramos las servilletas de papel al aire, sólo para verlas volar. El terral las adentraba en la bahía. Seguramente las corrientes marinas las desbaratarían, enviándolas hacia las cuatro esquinas del mundo.
Me sorprendí pensando esto y me sentí cautivado por la idea ¿que terral la trajo? ¿Que corriente la empujo de vuelta a mi vida? Pensé en mi habitación varios pisos abajo. Mañana estaría llena otra vez, las niñas apresuradas para irse a la playa, Laura corriendo detrás de ellas para ponerles la crema solar.
Las servilletas se habían perdido en la negrura mezclada del mar y el cielo. Si tenia razón no las volveríamos a ver. Si tenia razón solo debería levantarme y regresar a mi piso, dormir temprano y dejar de buscarla, ella tampoco era la misma ya.

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