ENTREVISTA A PEPO PAZ, EDITOR DE BARTLEBY

by on November 30, 2009

1Bartleby es una editorial interesante por varios motivos, uno de ellos, es haber pensado bien su proyecto, o parte de su proyecto: ofrecer la posibilidad de empezar a leer poesía sin tener que dar un gran salto desde la narrativa. Esa es su intención con los poemas de Faulkner, Carver, Handke o Grass. El otro punto interesante y creo que fundamental,es la edición bilingüe.

¿Cuál es el criterio de selección de tus libros?

Creo que cada editor publica, en buena medida, en función de sus gustos personales. Ya sé que los gurús del marketing editorial se me tirarían al cuello: no se trata de publicar lo que a uno le guste sino lo que demanden tus lectores, clientes a fin de cuentas. Desde un principio tuvimos claro que el parámetro que debía regir la selección de los materiales a publicar era la “calidad”. Y sobre ese cimiento hemos ido construyendo el catálogo, siempre con las limitaciones económicas inherentes a cada etapa de la vida de la editorial. Un segundo parámetro ha sido la conveniencia o no de publicar algo. A fin de cuentas se trata de no morir en el intento. Y, de momento, aquí seguimos.

¿Son libros ya testados en otros países?

Yo prefiero hablar de autores más que de libros. A veces apuestas por ellos porque te parecen interesantes, porque nadie los ha publicado antes aquí o porque, simplemente, nos gusta arriesgar. Un buen ejemplo sería el del poeta norteamericano Robert Hass. Se trataba de uno de los poetas contemporáneos más interesantes en lengua inglesa y, sin embargo, su obra no se había traducido al español. Pensamos que se ajustaba perfectamente a la etiqueta de “autor Bartleby” que tanto nos gusta. Al mes de comprar los derechos de Tiempo y materiales el libro ganó el National Book Award (2007) y tres meses después el Pulitzer 2008 de Poesía. Otras veces, sin embargo, nos inventamos los libros, como la compilación de la obra poética de Faulkner. O apostamos por autores que ya no están “de moda”, como podría ser el irlandés Niall Williams, que había publicado tres novelas en Seix Barral y que, sin embargo, llevaba una década sin publicar en España.

¿Crees que los lectores están deseando encontrar nuevas voces o prefieren comprar sobre seguro?

Creo que, en general, resulta mucho más sencillo vender cuando trabajas sobre seguro. Pero, por otro lado, a nosotros nos encanta “crear lectores”, ofrecer la posibilidad de mostrar al público lector voces nuevas o desconocidas en nuestro país.

¿Cuál es el problema fundamental de una editorial?

Imagino que te refieres a una editorial independiente y de un tamaño pequeño: nuestro principal problema es romper la invisibilidad, hacernos notar, ocupar espacios en las librerías y llegar al público. Vender, en definitiva.

¿Crees que sobran libros, que el tipo de mercado obliga a publicar?

Sobran libros o faltan lectores. Es evidente que hay un exceso de oferta. No es un problema de ahora aunque la crisis lo ha agudizado. Estamos, sin embargo, metidos en un modelo que ya arrastra esa rémora desde hace décadas: se publica, y se publica mucho, para cubrir con las colocaciones de las novedades los números rojos de las devoluciones. Es el modelo bola de nieve: si no publicas algo nuevo la bola crece a medida que acumulas liquidaciones negativas. Romper esa tendencia resulta muy complicada porque la leyenda que circula por ahí de que una editorial puede vivir de su fondo no es más que eso, una leyenda urbana ¿cuántos de los títulos que se editan anualmente van a poder constituir, en realidad, ese fondo-flotador?¿y dónde los va a encontrar el lector si cada vez hay menos huecos en las librerías y en los suplementos culturales?

¿Cómo ves la Literatura española actual?

Pues la veo como siempre: los grandes grupos crean tendencias y las pequeñas editoriales trabajamos en los márgenes. El best-seller es una realidad contundente con la que tenemos que saber lidiar a base de calidad en las apuestas.

Autores como Carver o Handke, con poemas narrativos, por llamarlos de alguna manera, creo que son perfectos para acercar la poesía a un público que la mira de reojo. ¿Crees que esto lo saben los lectores?

Trasvasar lectores de la narrativa a la poesía no es una tarea nada sencilla. Y, además, no siempre funciona. No hay mucho lector del Günter Grass novelista que esté dispuesto a pasar al poeta. Mucha gente comenta “mira, no sabía que Kapuscinski escribiera poesía” o “vaya sorpresa lo de Faulkner poeta”. Pero es un goteo de lectores que sólo hemos conseguido doblegar en el caso de Carver. Lo curioso es que todos estos narradores se consideraban a sí mismos, poetas, por encima de cualquier cosa. La esencia de la narrativa de Carver, sus personajes, sus temas, están en su poesía. Es una poesía fácil de leer por su estilo tan narrativo pero, en el fondo, trasciende los géneros porque Carver era un genio. Y eso el lector medio sí que es capaz de degustarlo.

¿En qué lectores piensas al diseñar tu editorial?

En los buenos catadores de Literatura a los que les guste el riesgo.

¿Crees que un lector perdido puede llegar a fiarse de tu editorial a la hora de comprar un libro? Si es así, ¿por qué?

Nosotros trabajamos día a día para construir una reputación editorial solvente basada en la apuesta por una literatura de calidad muy plural. Siempre hemos mantenido que en nuestras colecciones tenían que tener cabida todas las tendencias: que sólo la pluralidad nos haría crecer. Y en eso seguimos.

¿Por qué se llama independiente a una editorial pequeña?¿No hace lo mismo que una editorial grande pero sólo en la medida en que puede?

Para mí la etiqueta de “independiente” no está relacionada con el tamaño. Anagrama es el paradigma de editorial independiente en la que todos deberíamos mirarnos. Y ya es una “grande”. Creo que el concepto de independiente, Indie (como dicen algunos prescriptores de gustos literarios), se debería medir por otros criterios. Por ejemplo, una editorial independiente es aquella que no edita ni participa en premios convocados por organismos públicos (ayuntamientos, diputaciones, comunidades autónomas, etc). Una editorial independiente no pone a sus miembros en los jurados de esos premios. Una editorial independiente no trastea en la trastienda de los organismos públicos para su beneficio propio. Una editorial independiente no puede constituirse en una especie de poder en la sombra, en suma.

Algún crítico del que te fíes

Muchos. Permíteme que no de nombres. De los que no me fío es de los autores metidos a jurados metidos a directores metidos a críticos metidos a personajes públicos metidos a conferenciantes. De lo que no me fío es de las prácticas oligopólicas. Y en la cultura de nuestro país hay mucho de eso.

¿Crees que un lector de Millenium puede llegar a un libro de Bartleby?

Sí, claro. Ya los hay. Lo grandioso sería que los libros de Bartleby llegaran a todos los lectores y lectoras de Millenium ¿no?

¿Qué te gustaría que cambiara en el mercado editorial?

En lo que nos toca como editores, lo que me gustaría es cambiar los resortes necesarios para poder acceder mejor al mercado. Que fuera, en cierta forma, mucho más democrático. Pero una de las tareas de una editorial independiente es, precisamente, ayudar a que el mercado vaya cambiando de hábitos. No obstante vivimos tiempos de cambio en el paradigma editorial que nos van a hacer replantearnos casi todo a los agentes que intervenimos en él a un plazo más breve del que pensamos. Y, en cierta forma, los cambios nos van a venir dados a casi todos.

Tú no haces presentaciones de libros. El único medio de promoción es la reseña que salga en los periódicos. ¿Crees que los críticos ejercen un papel de intermediarios entre el lector y el editor o la crítica está un poco desubicada?

Bueno, eso no es exactamente cierto. Claro que hacemos presentaciones: los autores se involucran cada vez más en estas tareas porque se han dado cuenta de que, en definitiva, casi se trata de una guerra de guerrillas. Hay lecturas, coloquios, festivales, etc, adónde acuden nuestros autores. Con lo que yo estoy en contra es de que el mayor rubro de ingresos de una librería sea por el alquiler del espacio para las presentaciones en vez de por la venta de libros. Creo que el ministerio de Cultura, o quien fuera, debería levantar “presentómetros”, espacios abiertos donde todas las editoriales pudiéramos presentar a nuestros libros y autores sin que eso suponga una sangría para nuestras arcas. Hay que decir, no obstante, que también hay muchas librerías que ofrecen sus espacios de manera gratuita para estos actos pero como en ciudades como Madrid la saturación es tal, resulta casi imposible escabullirse al “pase por taquilla”. En cuanto a la segunda parte de la pregunta, lo que es evidente es que con el desarrollo de la blogosfera y del medio digital en general, los suplementos han ido perdiendo un espacio que antes les era exclusivo: el de la recomendación. Una buena crítica en la red, en una red social, llegará siempre más lejos y más rápido que una crítica publicada en un medio más tradicional. En ese sentido los críticos van cediendo un poco en ese papel de gurús que podían tener antaño. La irrupción y el desarrollo de Internet ha convertido en más democráticas las prescripciones, en todo caso. Lo cuál es bueno para todos los agentes implicados, creo.

¿Cómo crees que podríamos atraer a la gente hacia la poesía y en general hacia la Literatura no sólo de entretenimiento?

Creo que en buena medida es una tarea educacional. Todos tenemos responsabilidad en crear lectores: los padres en casa y los profesores en clase. Y los editores jugando nuestro papel de intermediarios entre los autores y los lectores. Vivimos, no obstante, en una sociedad visual y contra eso es imposible pelear. El libro sobrevivirá, no obstante. Pero no sé cuál es la fórmula mágica.

Descríbenos un mundo editorial ideal

No hay mundos ideales. Sólo mundos posibles.

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1 Efeeme December 1, 2009 at 13:23

¡Qué alegría un poquito de aire fresco en este ponzoñoso mundo de las editoriales!, que mensaje tan claro, y que optimismo tan bienentencionado con los cambios editoriales que se aproximan… tan ideal, parafraseando al mismo Pepo Paz, y tan poco posible.

El mundo editorial es endogámico por naturaleza, y sólo permanecen estos que llamáis independientes el tiempo justo para arruinarse, cuando algún editor independiente salta la barrera de lo marginal, ya llegará algún poderoso que llame a la editorial de Herralde (por citar la misma que se hace en la entrevista) “la peste amarilla”. Un asco. Y eso que no hablo de los premios, de los jurados, y de los premiados, que conozco bien por dentro.

Me quedo en todo caso con lo que busca con su apuesta editorial Bartleby
“los buenos catadores de Literatura a los que les guste el riesgo”; me gustaría algún día, ahora que sólo me considero lector, poder ser de esos y encontrar sus libros en los estantes. ¡Felicidades!

2 Marta C. December 2, 2009 at 17:24

Me ha gustado mucho la entrevista. Por lo menos alguien se moja hablando y cuenta cosas. No sé por qué la gente en general no cuenta nada en las entrevistas. me gustaría ahondar más en la idea del mercado más democrático. Gracias

3 Carlos December 3, 2009 at 11:56

Parece un tipo sincero este editor.

Gracias por los esfuerzos.

4 Lucio December 6, 2009 at 14:24

A mí lo que me gusta de este tipo es que hace cosas, no se queda esperando a que otros las hagan por él.

5 Fabian Murciano December 7, 2009 at 19:53

Disculpen el atrevimiento pero como no puedo dejar comentarios al post de Gamoneda/Benedetti, o lo que es igual Benedetti/Gamoneda, lo dejo en este que habla de literatura de la buena.

Yo me quedo en la fusión porque “hubo un tiempo de pasiones, en que amé todas las pérdidas” y “porque es una lástima que no estés conmigo, a las cinco, a las seis…”.

La peleas literarias en las que participa BP sólo pueden estar estigmatizadas por la deshonra, el descrédito, la impostura y de la desolación. Así es el personaje.

La vergüenza es nuestra, que hacemos que aquí no se edite poesía (sólo una poca de los consagrados ¿consagrados?), que los poetas se ganen la vida como funcionarios… ya sean de la administración o de la administración de prevendas que se otorgan en los premios, desde su puesto de jurado. La vergüenza es nuestra, por estar en este país donde el libro más vendido de poesía sea uno en el que Ansón es el compilador, y que, de memoria recitó sin recato en su discurso de entrada en la Academia. Esa es la vergüenza.

6 Fabian Murciano December 7, 2009 at 20:16

Vuelvo a estas páginas porque creo que puede inducir a error las siglas que he marcado como BP, y que no son aquí la British Petroleum, sino ese seudoescritor infame que se llama Benjamín Prado. He dicho.

7 inaxio October 25, 2013 at 20:35

He encontrado tu blog porque estoy leyendo a Robert Hass. Bartleby es una de mis editoriales de poesía preferida.Tengo un puñado de sus libros. Cuidan mucho la edición. Está al caer el último de Wislawa. Enhorabuena por el blog, es genial.

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