MATADERO 5. Kurt Vonnegut

by Silvia Bardelás on September 6, 2016

vonnegut1So it goes. Como un mantra, cada vez que alguien muere, el narrador de Matadero 5 remata con so it goes, esa especie de así es, qué le vamos a hacer, la vida es así o cualquier expresión que queramos usar ante lo inevitable. Lo inevitable tiene carácter de absurdo porque no se puede controlar. Ni se puede controlar ni se puede entender.So it goes.

Cuando Kurt Vonnegut tiene en su mano el mejor material para una novela, la experiencia de haber vivido el bombardeo de Dresde, se da cuenta de que le falta lo más importante, el punto de vista. ¿Cómo contar algo inexplicable, irracional, fuera de los parámetros de lo que entendemos por humano? Tiene que esperar veinte años para encontrar ese punto de vista. En esos veinte años ha tenido una vida de ciudadano normal después de la experiencia de algo extraordinariamente horrible. Si hubiera escrito la novela nada más tener la experiencia, lo urgente habría sido contarle a esos ciudadanos normales que había ocurrido algo extraordinariamente inhumano que se intentaba silenciar, pero pasados veinte años y ya desde el estado de ciudadano normal, lo urgente es iluminar el absurdo de la normalidad como causa eficiente de lo extraordinariamente inhumano.

Kurt Vonnegut no es vencedor ni vencido, es, como buen novelista, un observador. El observador no participa inmediatamente pero participa intensamente cuando cuenta lo observado. No es como rendir cuentas, pero alguien tiene que salirse de la inmediatez para retomar aquello que se dejó sin arreglar. Kurt Vonnegut prologa el librito, como le llama a la novela, como los primeros narradores, como Bocaccio o Cervantes. Quiere dejar claro que la voz es suya y que ha estado ahí y que tenía unas intenciones a la hora de escribir y que le ha sobrepasado el material y ha hecho lo que ha podido. Esa voz del prólogo se pone a ordenar lo que vio desde el punto de vista de la inocencia. No es lo mismo la guerra contada por un general que por los niños y tarados mentales que quedan y gestan el final. El narrador quiere contar la guerra desde ese punto de vista, el del absurdo. Del mando a la realidad hay un abismo. Cuando la ideología ya no sostiene la matanza, la guerra se mueve por inercia, siguiendo los parámetros de la insensibilidad generada.

Contar el final de una guerra desvinculado del comienzo es contar el absurdo. En realidad da igual el comienzo, sea cual sea, el resultado siempre es el mismo. No hay vencedores ni vencidos, no hay antes ni después, al amanecer no queda más que un pío pío.

Kurt Vonnegut. Documentary so it goes BBC 1973

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1 Laura Antolín May 22, 2017 at 15:08

Hola, Silvia:
Gracias a ti he leído esta novela, que recomendaste con buen criterio en el curso de narrativa de la Uned. “Matadero 5” me pareció una pasada no solo desde un punto de vista literario; debería ser lectura obligada para estudiantes de Historia y Ciencias Políticas.
Yo tuve la suerte de tener un abuelo que me contó la guerra, la nuestra, (pero qué importa cuál si todas son así de absurdas) con ese mismo tono irreverente. Por eso no me pilló desprevenida.
Ahora me enfrasqué en “La cartera del cretino” y ando a la busca de “Hocus pocus”, pero no la encuentro en castellano ni en francés. Descubrir a Kurt Vonnegut (de quien había oído hablar pero de quien no había leído nada) fue descubrir un filón. Mil gracias. El curso de narrativa me pareció instructivo y me ayudó a dar un paso casi casi de gigante.
Tu página, muy interesante. Un saludo.

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