Recuerdo un día en los años ochenta en el que unas amigas y yo recorriendo la parte antigua de una ciudad, estaba abandonada y era de verdad como un escenario romántico, decidimos que sólo algo fuerte que viniese de fuera, y creo que pensamos en una desgracia, podría romper el aburrimiento que lo invadía todo: [...]

El lector perdido es una especie de quimera con la que sueñan editoriales, una posiblidad, un alguien que puede llegar a ser lector.
Sin embargo, el lector perdido es el que ya lee, pero que no se siente representado en las propuestas de la mesa de novedades.
Este es un espacio donde se recomiendan libros al margen del mercado, unas veces coincidirán y otras, no.
También es un espacio donde la lectura se entiende como un acto creativo.

